¿Qué se hace con los jirones de una historia que terminó, pero se niega a morir en la memoria?
A la chica que fuiste es un poemario brevísimo que reúne palabras simples y honestas para corazones rotos. A lo largo de sus páginas, el libro gira en torno a la pérdida y la reconstrucción de la memoria afectiva, explorando esa extraña contradicción de desear el olvido absoluto mientras, de forma clandestina, uno se aferra al dolor como el último vestigio de un amor que existió.
Escrito desde las entrañas y sin filtros, este recorrido transita entre la rabia, la súplica, la nostalgia cotidiana y destellos fugaces de resignación. Son textos breves, directos y fáciles de leer, pero que golpean con la fuerza de aquello que es imposible de olvidar.
Un refugio íntimo para aprender a soltar, nombrar la ausencia y, al final, encontrar la paz en el recuerdo.